martes, mayo 27, 2008

Pétalo rosa


“Vamos a los árboles rosas”, pide a la madre la hija de casi tres años recordando un pequeño jardín con bancos de madera junto al barrio chino de Montreal.
La hija había jugado dos tardes bajo los árboles florecidos, recogiendo del suelo los pétalos que la brisa desprendía de las ramas. Amontonaba palitos y piedras e inventaba caminos en el “bosque de Ricitos de Oro”.
Pero en este comienzo de verano, el aspecto de los árboles cambia con los días. El tono rosa de las copas pasó a ser verde y el viento se llevó lejos los pétalos.
“Mamá, vamos a los árboles rosas”, insiste la hija. La madre enfila el carrito hacia el barrio chino buscando la placita. “No está el parque. Ese no es el bosque”, dice la hija con los ojos muy abiertos y un puchero en la boca. Y se echa a llorar.
Del pañuelo blanco con el que la madre enjugó las lágrimas cayó al suelo un pétalo rosa.
Montreal, 26 de mayo

jueves, mayo 22, 2008

Luna borrada

“La luna está borrada”, dice la hija de casi tres años. La madre empuja el cochecito y cae la tarde.

Con su dedo índice, la hija señala la luna difuminada, casi llena, apenas visible tras las nubes.

"Hay que pintarla”, añade. “Píntala, mamá”.

Montreal, mayo de 2008

viernes, mayo 16, 2008

En Montreal




Los árboles florecen en cuestión de días: verdes, rojos, rosas.
Las gaviotas sobrevuelan el río que hace dos meses arrastraba grandes bloques de hielo corriente abajo.
Los parques se llenan de gente que descubre sus cuerpos al sol.
Las torres de las basílicas neogóticas se reflejan en las fachadas acristaladas de los rascacielos.
Las campanas suenan a las horas en punto.
Hay galerías de arte en cada esquina y restaurantes con comidas de infinidad de países.
Bon Jour Madam, merci, thank you y el barrio chino
Las ardillas corretean por las plazas entre las palomas y gaviotas y se pelean por los cacahuetes
Los patos nadan en los estanques y se pelean por los mendrugos de pan con las gaviotas y los peces naranjas.
Las bicicletas tienen su carril y sus barras de aparcamiento
Los jóvenes bailan Capoeira en grupo en las plazas con fuentes y otros, en soledad, hacen Taichí al atardecer bajo una lluvia de pétalos rosas que el aire descuelga de los árboles florecidos.
Al medio día, las terrazas se llenan de comensales que charlan mirando al sol que no calienta en invierno.
Mont Royal, Mont Real, Montreal.
Partí de Guatemala, "lugar de bosques", después de casi tres años intensos, sin despedirme ni conocerlo tanto como hubiera querido. Me llevo dentro mucho de ese país.

Joven dominico haitiana se peina antes de ser bautizada por el sacerdote belga Pedro Ruquoy en Barahona. Orlando Barría

Gonaives (Haití)

Gonaives (Haití)
A solas con la palabra. Sep 2004