“La luna está borrada”, dice la hija de casi tres años. La madre empuja el cochecito y cae la tarde.
Con su dedo índice, la hija señala la luna difuminada, casi llena, apenas visible tras las nubes.
"Hay que pintarla”, añade. “Píntala, mamá”.
Montreal, mayo de 2008
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Joven dominico haitiana se peina antes de ser bautizada por el sacerdote belga Pedro Ruquoy en Barahona. Orlando Barría
Gonaives (Haití)
A solas con la palabra. Sep 2004
4 comentarios:
Le dibujaste una sonrisa, espero.
Qué hermosa vivencia!
Claudia
Sí,le dibujé una sonrisa...
y le borré las nubes.
Gracias por tus palabras, Claudia!
"Mira, mamá,
la luna está manchada.
Hay que borrarla".
(Ana por sus dos años y pico largo. Luego viene lo que viene. Léanse, por ejemplo, los primeros párrafos del Manifiesto Surrealista, 1924, de André Breton, que un alumno tuvo la gentileza de imprimir).
O:
"Mira, mamá,
la luna está borrada.
Hay que pintarla".
O: ...
Variantes. La nubes sabrán.
O Claudia.
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