
Amor imposible
Ni subido a una escalera conseguiría besarte, así que me conformo con mirarte desde abajo. Tú siempre fugaz, liviana, flotando en el aire; yo, lento, pesado, condenado a arrastrarme por la tierra húmeda con la casa a cuestas. Desearía acercarme a tu transparencia de mil colores antes de que pierdas el brillo y desaparezcas. Aunque grite que te quiero, no me oirás y no me importa. Al fin y al cabo, las pompas estallan y los caracoles salen cuando acaba la lluvia.
1 comentario:
Ampliando la foto parece como si una mantis pudiera estar devorando la parte blanda del caracol. Religiosamente. Con lo cual todo quedaría más claro. Anestesiado por la adrenalina contra el dolor y la muerte que esta otra amante le procura, el caracol imagina esos arcoiris móviles de la pompa, su amor imposible. (No debe ser "adrenalina", sino su contrario. Consúltese un químico).
Publicar un comentario