"Comentario de textos: cementerio de textos..." Sí. Pero quizá no tanto si el escrito se somete a la consideración de una niña metafísica a veces, y ya desde los cuatro años aficionada a los cementerios ingleses.
Puede que se le ocurra decir algo más interesante que el comentario de un catedrático, si en un momento propicio lee o se le lee, por ejemplo, este haiku de Kobayashi Issa:
"En este mundo, encima del infierno viendo las flores."
De la escuela a la casa. Dos días de conversaciones del Cristo a Esperanto.
Sueño. ¿No te ha despertado Miguel esta noche? “No. Tengo el sueño profundo… Cuando duermo estoy en el Sol”. ¿No hace allí mucho calor? “No. Hay aire…” Acondicionado. ¿Y en el Sol te encuentras con más niños? “No. Sólo están los vigilantes de mi sueño”.
Rimas. En el semáforo: “La abuela… ¡qué diablos hace en la escuela!”. Entrando al ascensor: “Una araña… te cuelga de una pestaña”.
4 comentarios:
"Comentario de textos: cementerio de textos..." Sí. Pero quizá no tanto si el escrito se somete a la consideración de una niña metafísica a veces, y ya desde los cuatro años aficionada a los cementerios ingleses.
Puede que se le ocurra decir algo más interesante que el comentario de un catedrático, si en un momento propicio lee o se le lee, por ejemplo, este haiku de Kobayashi Issa:
"En este mundo,
encima del infierno
viendo las flores."
Felicidad compraste antesdeayer, olvidadiza.
Me quedaba Felicidad, pero no la veía. La tapaba la bolsa de macarrones.
De la escuela a la casa. Dos días de conversaciones del Cristo a Esperanto.
Sueño. ¿No te ha despertado Miguel esta noche? “No. Tengo el sueño profundo… Cuando duermo estoy en el Sol”. ¿No hace allí mucho calor? “No. Hay aire…” Acondicionado. ¿Y en el Sol te encuentras con más niños? “No. Sólo están los vigilantes de mi sueño”.
Rimas. En el semáforo: “La abuela… ¡qué diablos hace en la escuela!”. Entrando al ascensor: “Una araña… te cuelga de una pestaña”.
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