jueves, febrero 02, 2012


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hemos tardado más de un mes en descubrir el dibujo tan bonito de tus pensamientos, Ana.

El mar aparece un par de veces por la izquierda, con pájaros arriba y un barco abajo, ¿no?

Luego, arriba ¿unas tijeras y una cara?; ¿a quién le pensabas cortar la cabeza, Ana? Eres Ana, no la reina de Alicia ("¡Llévenselo!, ¡llévenselo!": no, esto era de Muzzy). ¿Un matrimonio abajo, ella embarazada?

En el centro tú, tan sonriente y con un barquito de papel en el pelo. Por encima de tu cabeza, dos indios danzando a sus dioses alrededor de un largo y gordo palo morado. Corríjenos tú.

Por la derecha, o por tu izquierda, aparece el sol al menos dos veces, ¿no? El sol solo y girando arriba; ¿en medio una mamá con su niño tirándole del pelo?; ¿otro sol distinto abajo hecho a base de helados?

Y a la derecha derecha otro sol con una vaca de patas verdes debajo.

"Y aunque no comieron perdices fueron felices". Ya nos dirás, Ana; ya nos correjirás.

Más que el sol, los indios, el mar, la embarazada o la vaca, lo que más gracia nos hace de tus pensamietos es tu J al revés.

Sigue dibujando, Ana. Y leyendo y pensando.

Besos de domingo desde Sudamérica donde, como sabes, no hay pantanos.

Manuel dijo...

"¡CARAMBA, HOMBRE, AUXILIO, OCHO!", que dijo un día tu tía Clara más o menos con tu edad, se me habían pasado los tres pensamientos de abajo del todo y el de arriba del todo a la derecha.

Arriba del todo a la derecha, justo al lado de la palabra "pensamietos", palabra que rima con "nietos", en una plaza de toros amarilla parece haber un torero haciendo el paseíllo con un enorme sombrero llamado "montera" .

Abajo del todo, de izquierda a derecha: una casita de campo con dos árboles y muchos colores; los tres Reyes Magos camino de Belén siguiendo esta vez al sol en lugar de una estrella (aunque ya sabes que el sol es una estrella); y por fin abajo a la derecha del todo, cuatro personas que no tienen trabajo y hacen cola para pedirlo en una oficina. O que van a votar.

"¿Van a votar? Yo creía que iban a hacer algo más importante". Esto fue lo que quizá contando un cuento dijiste el otro día. Tan increíble como cierto.

En otra historia que contabas también en una de nuestras últimas entrevistas, no sé qué personaje, animal o humano, mataba a una liebre, creo. ¿A que recuerdas que exactamente dijiste: "La mató sin mucho entusiasmo"? No te gustaba que yo a mi vez le contase esto a nadie, seguro que lo recuerdas también.

O lo de "eructar educadamente"...

Sí. Con tus dibujos y ocurrencias tu madre podría adornar un poco más este casi abandonado flamboyán.


Joven dominico haitiana se peina antes de ser bautizada por el sacerdote belga Pedro Ruquoy en Barahona. Orlando Barría

Gonaives (Haití)

Gonaives (Haití)
A solas con la palabra. Sep 2004