viernes, mayo 18, 2007

Si de escribir se trata...

18 de mayo de 2007. Hoy nace El flamboyán. Quiero daros y darme a mí misma la bienvenida a este blog. Para conocerme y que me conozcais. Porque si de escribir se trata qué mejor que hacerlo cuanto antes y en todos los lugares. Confieso que me da algo de miedo y no me resulta fácil enfrentarme a este cuadro en blanco del ordenador.
Hace casi siete años que vivo fuera de España y mi trabajo como periodista en la República Dominicana y Haití me ha dejado recuerdos difíciles de borrar. Imposible olvidar esa cálida Isla Española. Me viene ahora la mente esa escuelita en un barrio pobre de las afueras de Santo Domingo. Ese calor sofocante en esa colegio de suelo de tierra a la que los niños llegaban cargando sus propias sillas de plástico en la cabeza. O ese viejito en el batey (poblado entre campos de caña de azúcar), en un cuartucho inmundo, sin pensión después de más treinta años de duro trabajo. Estaba esquelético y mostraba una bolsa en la que guardaba los vales que le entregaban los capataces a cambio de la caña cortada. La muerte de ese niño de la calle, al que otro prendió fuego sólo meses después de que le conociera. Y en Haití, esas mujeres pariendo en los hospitales de campaña que instalaron los efectivos de la ONU en Gonaives, esa ciudad del norte asolada por la tormenta Jeanne. Muchos recuerdos, y todos desperdigados en mi mente y desordenados en mi computadora en fotos y notas.
Desde hace casi dos años vivo en Guatemala. Quiero que este espacio sirva para reunir los recuerdos de mi paso por El Caribe y también para ir reflejando mi vivir en este país centroamericano donde nació mi hija Ana. A ver qué tal se me da este blog, que las palabras brillen como llamas, como esas hojas de vivo naranja de los flamboyanes.

5 comentarios:

Concha C. Malles dijo...

"Calle empedrada.
Ana ve la marimba:
ojos que bailan."

[Probando.]

Inés dijo...

Llegó bien tu comentario desde el 6 de septiembre de 2016. Regreso yo a 2007 para leer de nuevo esas entradas que escribí entonces. Qué bien sonaba la marimba a la entrada de aquél restaurante de Antigua donde estuvimos comiendo con vosotros cuando Ana era un bebé y después cuando nos visitasteis en Semana Santa. "Ya vienen los trenes", recuerdo que decía Ana al ver aproximarse los grandes tronos rebosantes de flores. Cómo me gustaría volver por allí con Ana y Miguel. Ya habrá ocasión.

Manuel dijo...

El tiempo era ya un misterio
“cuando Ana era un bebé”;
ahora debe seguir siéndolo
(también en forma de tren).

Como liados los correos electrónicos, no podía entrar sino a través de Concha C. Malles. (No pasa nada: “no tenga pena” en guatemalteco). A ver ahora.

“Parece que has habilitado la Vista de compatibilidad de Internet Explorer. Gmail funciona mejor si la desactivas. Obtén información sobre cómo desactivarla. Ignorar”. Ignoraba que hubiese habilitado nada.

"Ya habrá ocasión" de que nos arregléis los gmails.

Manuel dijo...

El tiempo era ya un misterio
“cuando ANITA era un bebé”;
ahora debe seguir siéndolo
(también en forma de tren).

Manuel dijo...

El diminutivo de Ana no era tuyo, luego 'quitar comillas':

El tiempo era ya un misterio
cuando ANITA era un bebé;
ahora debe seguir siéndolo
(también en forma de tren).


Joven dominico haitiana se peina antes de ser bautizada por el sacerdote belga Pedro Ruquoy en Barahona. Orlando Barría

Gonaives (Haití)

Gonaives (Haití)
A solas con la palabra. Sep 2004