jueves, noviembre 19, 2009

Cuento para A.

Erase una vez una maleta. No era una maleta cualquiera, sino una maleta abandonada al pie de un árbol. Como estaba abierta, se iba llenando poco a poco de hojas secas que caían de las ramas. No era una maleta moderna, de esas que van y vienen en las estaciones y aeropuertos de la mano de gente con prisa. Era antigua, pero no estaba vieja. Elegante, casi cuadrada y forrada de papel con formas geométricas, tenía todavía una tira elástica para sujetar la ropa.

¿Quién la habría abandonado allí junto al tronco de ese árbol y por qué?

Estaba contenta de llenarse de hojas, de no estar cerrada. Quizás estaba cansada de hacer viajes, de cargar cosas pesadas. La maleta parecía feliz, pero le preocupaba no poder moverse. Antes siempre la llevaban de un lado a otro y la protegían del frío. Ahora, ¿qué haría para guarecerse de la lluvia o para no ser recogida de madrugada por el camión de la basura? En eso estaba pensando, cuando un gato blanco pasó a su lado y después de olisquearla con curiosidad y acariciarla con su lomo, dio un salto y se metió dentro. En poco tiempo, el gato se quedó profundamente dormido sobre el lecho de hojas.

El gato soñó que la maleta se levantaba del suelo y volaba como una alfombra mágica por encima de las nubes.


La casualidad quiso que la luna, que acaba de salir y es muy amiga de los gatos y las maletas, convirtiese su sueño en realidad.

Por eso esa noche algunos niños pudieron ver surcando el cielo un gato blanco a bordo de una maleta viajando rumbo a lo desconocido dejando tras de sí una larga estela de hojas secas. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.


Foto: Maleta abandonada en la barriada de Los Corazones en Málaga.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Las hojas secas,
el gato y Juan de Yepes:
“… que voy de vuelo”.

Anónimo dijo...

Vuelo informático:
no hay 0 comentarios;
con éste, 2.

Inés dijo...

Aún está
la maleta con hojas
al pie del árbol


Joven dominico haitiana se peina antes de ser bautizada por el sacerdote belga Pedro Ruquoy en Barahona. Orlando Barría

Gonaives (Haití)

Gonaives (Haití)
A solas con la palabra. Sep 2004